* Enseñamos a aprender, a personas con o sin dificultades de aprendizaje, de Primaria, Secundaria, Bachillerato e incluso Universidad;

* Asesoramos a padres/madres en educación, especialmente cuando los hijos están en Secundaria;

* Orientamos para elegir estudios y/0 profesión;

* Diagnosticamos sólo si el diagnóstico servirá en la práctica. El enfoque está siempre centrado en la intervención.

domingo, 17 de febrero de 2008

Estrategias para desarrollar la creatividad en los "renacuajos"

(Texto redactado para http://www.cocolilo.com/)


Sabemos que los niños son más creatividad que los adultos, que la hemos ido perdiendo gradualmente. ¿Cómo ha sido?

Es una triste historia: creatividad es sorpresa, es riesgo, aventura. Conforme crecemos, buscamos seguridades, buscamos lo inmediato y práctico, y olvidamos la capacidad de asombro. Quizá los artistas son los únicos que mantienen intactas estas cualidades.
Entonces: ¿Cómo hacerlo, para que nuestros chiquitos continúen con los ojos abiertos a todas las posibilidades?
Sin meternos excesivamente en rollos teóricos, podemos decir que la creatividad es la capacidad de establecer relaciones novedosas. Eso significa que no surge de la nada. Encerrando a un niño en un cuarto no vamos a conseguir que sea creativo, simplemente lo aburriremos. Hay que mirar, escuchar, tocar, oler… y aprender a hacerlo, comentando todas estas experiencias. Es muy interesante acudir a actividades de museos, oír los comentarios de niños: ¡cuánto se puede aprender!

Como adultos, hemos de aprender a escuchar a los chavales. Nosotros ya hablamos mucho, ahora se trata de escuchar, preguntar… ¿Qué te parece esto? ¿A qué te recuerda? ¿Te gustaría pintarlo? ¿Qué colores necesitaremos? Estas conversaciones pueden ayudarles a procesar todo aquello que han percibido, y a la vez nos ayudará a nosotros mismos a hacerlo. Esto es algo que siempre acabo hablando con mis alumnos de diseño de moda: no basta con ver y oír, luego hay que interiorizarlo y eso requiere tiempo: minutos de descanso, de paseo…. Y seguramente los más aprovechados, a cualquier edad, son los de conversación más o menos profunda, siempre dependiendo de la edad.

A la vez, no está de más recordar que para plasmar las ideas hace falta un soporte material. Un chaval que viene a mi despacho rápidamente pide cinta aislante, esparadrapo de pintor, piedras, cartones… y arma unas maravillas en tres dimensiones impresionantes. Tiene 5 años, y unos padres que se ocupan de que los reyes le traigan material interesante.

Este es otro capítulo: los regalos, cuando tienen posibilidades abiertas, fomentan más la imaginación. Se entiende bien con un contraejemplo: ¿qué puede hacerse con una moto que hace los sonidos sola, no hay que empujarla, o con una muñeca que habla y dice lo que ella quiere y no deja opción para pensar lo que necesita? No nos vendría nada mal re-leer Momo, de Michael Ende: los juegos más estupendos se hacen con materiales simples.

Y siguiendo el hilo que nos brinda el libro citado, como siempre, no está de más recordar que el bien más preciado para el desarrollo del niño es el tiempo que sus padres le dedican. No siempre es fácil encontrarlo, pero un chico que cuenta con la presencia de los padres tiene más seguridad y por tanto arriesga más. Y sólo quien se atreve a arriesgar, a salirse de lo dado, puede empezar a plasmar la creatividad que todos llevamos dentro y muchos ignoramos.